La verdad es que estuve pensando mucho en como escribirle a una persona tan especial como vos, me das tantas satisfacciones que estoy orgulloso.
Como se hace para escribirle a un hijo separando cosas buenas y malas, es imposible, para uno, o sea, para mi, siempre va a tener cosas buenas, pero la vida le está enseñando que no todo se puede comprar, que no todo es felicidad, que también hay amor tanto, como armas en la calle.
Se que estás en una edad difícil, que se mezcla la amistad, las peleas, el colegio, la pubertad y, que a veces no sabes como manejarlo.
Recuerdo tener tu edad y no tener a nadie a quien preguntar cosas intimas, también debo decir que era otra época y, que todo lo tenia que aprender en la calle o por boca de amigos que no sabias si confiar o no.
Lo bueno que tenemos vos y yo, es que podemos hablar mucho, de padre a hijo y viceversa. Hay cosas que me contas y cosas que entiendo que no me podes contar, cosas que sólo se pueden contar a un amigo, pero también estás en una edad que uno cree que la amistad como, el amor es para siempre, pero no todo es tan así. Los amigos van y vienen a tu edad, es muy raro encontrar gente de mi edad que tiene amigos de la infancia, a mi me encanta ver como compartís todo, desde un par de caramelos hasta un llanto con un amigo. Sos una persona con un corazón enorme y, no lo digo solamente yo, me lo dice la gente en la calle, los que te conocen, tus amigos del colegio, gente mayor y, no tan mayor.
Tenes una sola responsabilidad, estudiar. Gracias a que ya estás mas grande, estás entendiendo que si lo haces bien, nadie te va a prohibir absolutamente nada.
Yo sé que te costo mucho aceptar que ya no ibas a tener una familia, pero tampoco puedo mentirte y decirte que íbamos a ser felices por qué no queríamos que estés triste. Eso seria mentirnos a los tres y vivir en una mentira que no iba a terminar bien a la larga o a la corta.
Hoy no escribo esto por qué estás en el estado que estás, lo hago por qué simplemente sos mi hijo y, no hay nadie mas importante que vos en mi vida.
Recuerdo que cuando me puse de novio, no te pregunte si aceptabas o no a la persona que estaba conmigo, simplemente la aceptaste porque me veías feliz y, eso habla mucho de tu corazón. Nunca me hiciste ningún planteo, como tampoco me dijiste, esa mujer no me gusta.
Hoy con tus 14 años ya no estás tan pequeño, tenes tu privacidad y se te respeta.
Prácticamente todos los fines de semana se juntan en casa a comer patys con tus amigos de colegio y tratamos de dejarlos solos para que puedan conversar de sus cosas, no sé si esta bien o mal, pero lo que si sé es que tenes un grupo de amigos que no se van a separar así nomas.
Sé también que no soy perfecto, pero si trato de darte la mejor educación y respetar a la gente, ya sea mayor que vos o, menor. No se trata de que la gente me hable bien de vos, se trata de que estés en paz con vos mismo, de hacer las cosas como se deben, con respeto y aceptación. No digo que tengas que bancarte un insulto o, ser sumiso, hablo de saber escuchar, de ser genuino con vos mismo. No debe haber nada peor que la mentira o mentirte vos mismo.
A veces me viene a la memoria el día que naciste, nunca en mi vida había visto una cosa así, la forma en que naciste, ojo! Naciste como todos, no hubo nada raro, como tampoco ninguna complicación, pero verte salir del lugar que saliste, no me dio impresión, me quede como se quedan las estatuas vivientes y, una de las enfermeras, recuerdo que me dijo, nene, anda a la cabecera de la camilla y, yo no me podía mover por lo que estaba viendo con mis propios ojos, el que vio nacer a un hijo sabe de lo que estoy hablando.
Ese día, el día que naciste, tu mamá entro en trabajos de parto me parece que se llama así, a las 8:00 de la mañana, y como las 14:00hs ya estabas para nacer, le pregunte al obstetra si podía presenciar el parto y, me dijo que si todo andaba bien, que no había problemas, así que llevaron a tu mamá a la sala de parto y yo espere afuera y recuerdo que me senté, alguien me dio un sandwich, lo empece a comer y, cuando iba por la mitad del sandwich, me llama la enfermera, Carissimooooooo.. Creo que no termino de decir mi apellido que estaba con ella, me puso un traje tipo astronauta de tela fina y entre, ahí empezaste a nacer, como decía, me quede paralizado, la enfermera me hablaba y yo entre sonrisas y lagrimas de la emoción, fui papá del gordito más lindo que había visto en mi vida.
Cuando eras mas chiquito me pedías un hermanito, (como si fuera tan fácil) pero varón obvio.
Es la mayor deuda que tengo con vos, pero te puedo asegurar que gracias a eso me convertí en alguien que solo quiere estar con una sola persona y, me das fuerzas para que a la larga o a la corta, podamos formar una familia.
Hoy sólo vos ocupas mi corazón, obvio, lo seguirás estando de por vida, pero lo que más valoro es tu capacidad de compartir todo, hasta lo que amas.
Sigo pensando en encontrarte algún defecto, que seguro los tendrás a montones, pero creo que todo tus defectos los cubrís con la bondad, el amor por tu familia, tu humildad y, también por qué sé que a pesar de la familia de locos que te toco, hoy sos feliz más allá de los anhelos.
SOS MI SOL DE CADA DÍA!
TE AMO!
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